El piloto leonés Jesús Calleja y su copiloto, el empresario argentino Edu Blanco, han concluido su participación en la edición 2026 del Rally Dakar tras sufrir un siniestro de alta velocidad durante el desarrollo de la quinta etapa de la competición, disputada en el entorno de Ha’il, Arabia Saudí. El incidente, ocurrido cuando el vehículo circulaba a una velocidad aproximada de 160 kilómetros por hora, resultó en la destrucción total del automóvil, un prototipo Santana. Pese a la severidad del impacto y la cinemática del vuelco, ambos ocupantes se encuentran fuera de peligro, presentando lesiones que no comprometen su integridad vital, aunque sí impiden su continuidad en la carrera.

    Cronología y dinámica del siniestro en la quinta etapa

    Los hechos tuvieron lugar durante el transcurso de la especial cronometrada correspondiente a la quinta jornada del rally. Según los datos telemétricos y el posterior relato de los implicados, el equipo se desplazaba por una sección rápida del recorrido. En ese instante, la visibilidad se encontraba considerablemente reducida debido a las partículas de polvo en suspensión levantadas por los vehículos precedentes, un fenómeno habitual en esta disciplina de rally raid.

    El accidente se precipitó cuando el vehículo impactó contra una depresión del terreno —un agujero o zanja profunda— que, según la versión facilitada por la tripulación, no fue detectada a tiempo. La colisión a 160 km/h provocó que el coche saliera despedido, realizando un movimiento de rotación vertical (vuelta de campana) antes de detenerse. La violencia de la desaceleración y los impactos sucesivos contra el suelo causaron daños estructurales irreparables en el vehículo, dictaminando el abandono inmediato de la competición.

    Factores concurrentes: visibilidad y discrepancias en el libro de ruta

    El análisis preliminar de las causas apunta a una combinación de factores ambientales y técnicos. Jesús Calleja ha señalado que la zona donde se produjo el impacto presentaba un nivel de riesgo elevado, técnicamente catalogado como «Peligro 3» (el máximo en la escala de advertencia del Dakar), el cual, según su testimonio, no figuraba señalizado en el roadbook o libro de ruta oficial proporcionado por la organización.

    A esta circunstancia se sumó una alteración en la traza física de la pista. El paso de los camiones y coches que habían iniciado la etapa con anterioridad desplazó la línea de carrera aproximadamente diez metros respecto al eje original. Esta modificación obligada del trazado llevó al equipo hacia la irregularidad del terreno que resultó determinante.

    Asimismo, la posición de salida del equipo ha sido objeto de análisis. Calleja y Blanco iniciaron la etapa situados detrás de vehículos con un ritmo de carrera inferior. Esta circunstancia obligó al piloto leonés a intentar maniobras de adelantamiento en condiciones de visibilidad precaria. La normativa de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) establece criterios de prioridad para los pilotos inscritos en el Campeonato Mundial de Rally Raid, lo que en ocasiones genera que competidores rápidos deban partir en posiciones retrasadas, enfrentándose a nubes de polvo densas que anulan la capacidad de anticipación visual.

    Valoración médica y estado de los participantes

    Tras la activación de los protocolos de seguridad y la asistencia en el lugar del siniestro, ambos deportistas fueron trasladados para someterse a una evaluación médica exhaustiva. Los informes clínicos confirman que, a pesar de la magnitud del accidente, las consecuencias físicas han sido limitadas gracias a los sistemas de seguridad pasiva del vehículo (jaula de seguridad, arneses y sistema HANS) y al equipamiento personal.

    Jesús Calleja presenta una fractura menor en el complejo articular del hombro, una lesión que, si bien es dolorosa, no ha requerido intervención quirúrgica de urgencia y permite una movilidad completa. Por su parte, Edu Blanco ha sido diagnosticado con contusiones diversas, incluyendo un traumatismo craneal leve (chichón), sin que se hayan detectado afectaciones neurológicas posteriores. Ambos recibieron el alta tras las comprobaciones pertinentes en el centro médico del vivac y en instalaciones hospitalarias de Riad.

    Contexto deportivo y reacciones ante la seguridad

    Este incidente se enmarca en una serie de críticas vertidas por diversos competidores durante la primera semana del Dakar 2026. Pilotos de la categoría Ultimate y otras divisiones han expresado su disconformidad respecto a los criterios de orden de salida y la precisión de los libros de ruta electrónicos. Laia Sanz, entre otros participantes, reportó situaciones de riesgo similares en la misma jornada, lo que sugiere que las condiciones del terreno en la quinta etapa presentaban dificultades de lectura generalizadas.

    La organización del rally mantiene los procedimientos estándar de verificación de recorrido y seguridad. En este tipo de competiciones, la responsabilidad última de la conducción recae sobre el piloto, quien debe adaptar su velocidad a las condiciones visibles, aunque la exactitud de la información facilitada en el roadbook constituye un elemento fundamental para la integridad de los participantes.

    Declaraciones y perspectivas de futuro

    En sus primeras intervenciones públicas tras el suceso, realizadas a través de conexiones con medios televisivos, Jesús Calleja ha mantenido un tono de agradecimiento hacia los sistemas de seguridad que preservaron su vida. El presentador y aventurero ha reconocido la dureza inherente a la prueba, calificándola como «la carrera más peligrosa del mundo», y ha aceptado el riesgo como parte consustancial de la disciplina.

    A pesar de la retirada forzosa en esta edición, el equipo ha manifestado su intención de retomar el proyecto deportivo. Calleja ha confirmado su voluntad de regresar a la competición en la edición del próximo año, descartando que este incidente suponga un punto final a su trayectoria en el rally raid. Por el momento, la prioridad se centra en la recuperación física de la fractura de hombro y en el análisis técnico de lo sucedido junto a su equipo de asistencia.

    Periodista en Teleolesa, Diario Claro y Periodisme.cat.