Esta última semana ha sido mala para Isabel Pantoja. Por las cosas que ha estado viviendo y por las que ha elegido mantener de un lado. La cantante ha estado completamente volcada en el cuidado y atención a su madre, doña Ana, víctima de un ictus que la mantiene ingresada en un hospital de Cádiz.

A raíz del ingreso de la matriarca, imposible no analizar lo que se oculta tras las visitas y las ausencias al hospital. Junto a ella han estado sus hijos, sin separarse de su lado en ningún momento. También sus nietos, pero en su caso no todos. Chabelita tomó la decisión de no acudir y lo hizo tras tener una conversación telefónica con su madre.

Con el paso de los días, el estado de Ana Martín ha ido estabilizándose primero y mejorando después. A Pantoja no le ha quedado más remedio que volver al trabajo y retomar su papel como juez en Idol Kids, que tuvo que dejar apartado para viajar junto a su madre. Actualmente ya está de regreso en Madrid, donde tienen lugar las grabaciones, y su rostro refleja la tranquilidad que siente tras unos días de mucha angustia.

Con su madre en estado grave, no era el momento para enfrentarse a problemas. Isabel ha preferido enfrentarse a las situaciones de una en una y tal vez por ello, Isa y ella optaron porque la joven no acudiera a ver a su abuela.