Hay que elegir bien los productos, no todos los productos de maquillaje son iguales ni son apropiados para el mismo tipo de piel. Esto es especialmente relevante en el caso de la base, que va en contacto directo. Para ello te recomendamos que primero averigües tu tipo de piel y que escojas uno en función de eso.Además, la marca que escojas también es importante. Invierte en calidad y lo notarás en los acabados. Tu piel te lo agradecerá también. Si no sabes qué elegir, aquí te dejamos esta guía con los mejores maquillajes.

La piel debe de estar reparada, ara que la base funcione lo mejor posible y los acabados sean óptimos, es importantísimo que la piel también esté en las mejores condiciones posibles. No prescindas jamás de la hidratación, antes de maquillarte y mejor si puedes integrarla en tu rutina diaria. Otra opción es mezclar el hidratante con la base y aplicarlo junto. Pero además, si quieres que quede perfecto, puedes usar prebase primero. Conseguirás mejores fijaciones y resultados. También puedes optar por mezclar el primer con la base si tiene textura untuosa, así se integrará mejor.

Piel reparada

Usas brocha, cierto es que aplicando con los dedos conseguimos manejar mejor el producto y controlamos la intensidad. Pero si usas una brocha y la pasas muy suavemente por la piel, sin apenas tocarla, vas a conseguir un efecto increíble. Y es que tu base quedará como una segunda piel, sin apenas notarse, que es lo que estamos buscando.

Si quieres que la base se asiente perfectamente y se funda con tu piel, creando un efecto increíblemente natural, te damos un truquillo. Nada más aplicar la base, vaporízala con agua termal o un fijador de maquillaje.