Rosalía es ya una gran estrella. Su nombre es coreado en estadios de todo el mundo, grandes personalidades y los mejores músicos se han rendido a ella y, además, el sector de la moda la adora. Su talento y su transgresión ha traspasado cualquier tipo de frontera y su última hazaña ha sido la portada de la revista del ‘New York Times’.

Todo esto ha sucedido en apenas un año y medio, pues fue en 2018 con la publicación de su nuevo disco ‘El mal querer’ cuando el fenómeno explotó, alcanzado las cotas más altas este 2019. Y, como es lógico, en este tiempo también ha habido una evolución en ella. No solo en la música, que ha pasado del flamenco puro a la combinación con los ritmos urbanos, sino también en su estilo, su forma de vestir. Aunque más que en su estilo, en quién la viste.

Hace algo más de un año, Inditex, viendo el tirón que tenía Rosalía, no dudó en fichar a la cantante, haciendo una excepción en su exigua política de ’embajadoras’, para crear con la cantante una colección especial de ropa. Fue con la marca Pull&Bear, su enseña más urbana y deportiva, con la que la catalana sacó una línea de ropa fiel a su estilo. Tops, sudaderas, camisetas, pantalones con volantes, chaquetas y zapatillas se vendieron en nada de tiempo al venir bendecidos por Rosalía. Se repitió con una segunda tirada que tuvo menos éxito.

Además, la joven se convirtió en el mejor reclamo de pequeñas firmas nacionales creadas por diseñadores jóvenes que buscaban un hueco en el mercado. En sus conciertos, empezó vistiendo de firmas como María Simún, una joven diseñadora madrileña que hacía el vestuario para los shows a ella y a las bailarinas. Incluso llevó un vestido suyo a sus primeros Grammy Latinos.