El día de ayer, sin ningún motivo aparente, la organización decidió darle un regalo a Estela para que acabase confirmando lo que ya sabemos. Además del lío que tiene en la cabeza, que se podría solucionar tomándose algo con Kiko, la concursante demostró que tiene más miedo que vergüenza a lo que pase cuando salga de la casa.

Primero que todo, porque se tiró de cabeza hacia las dos prendas que le mandó su marido. Tenían dos perfumes distintos y ni ella misma fue capaz de aclararse. Es más, dijo que «recibir estas cosas me da muchas fuerzas porque sé que Diego está fuera, que me quiere y me manda toda su energía».

Gran Hermano VIP

«Me encuentro muy mal de cabeza, no me siento fuerte y me siento indefensa. Recibo esto y recibo mucha fuerza porque quiere que Diego esté aquí, esté fuerte y que sea yo». hay que recalcar que el antedicho juró que no se iba a sentar para defenderla y ahora, con los rumores que se han desatado sobre su infidelidad con Lola Ortiz, parece ser un Romeo a la búsqueda de su Julieta.

Este potaje de emociones puede terminar muy mal. Entre otras cosas porque el personal ya se cansa de tanto dramatismo y de tanto culebrón barato, y también porque los actores no parecen estar a la altura del guion.